Sexualidad/Adicciones

Es raro que estas dos conductas estén en un mismo rubro pero no es casualidad que lo hagan, ya que una sexualidad adulta expresada en edades tempranas, además de exacerbadas y conductas adictivas tienen un fondo muy similar; una individualidad poco fortalecida y un contexto superficial y/o adverso; de esta manera los jóvenes intentan encontrar su propia valía en elementos externos (sexualidad exacerbada, sustancias adictivas) y también empiezan a encontrar un lugar en el mundo por medio de los mismos factores.

En elhilar tenemos elementos que ayudan a fortalecer la individualidad por medio del autoconocimiento, del alcanzar logros tangibles, de experimentación y aprendizaje real, del fomento de vínculos verdaderos, de la administración de conocimientos útiles, del acercamiento con el arte y la belleza.

Y el entorno se vuelve adecuado ya que los satisfactores son duraderos, los medios para llegar a ellos son reflejo del trabajo individual y grupal, un entorno lleno de naturaleza que provoca liberación de hormonas que van directamente a circuito de placer; acompañamiento cercano, amoroso y respetuoso; comunidad diversa.

Es este circuito de placer lo que se ha encontrado que provoca una adicción, al activarse por medio de una substancia, de sigue buscando la misma pero ¡imaginen que el contexto; entorno, espacio, vínculos, la misma escuela y carga académica te permiten acceder a ese circuito del placer! Pues eso es Justo lo que proponemos en la comunidad educativa elhilar.

Claro que no tenemos a nuestros adolescentes en una burbuja y se expondrán a entornos de esta índole (relaciones sexuales a edades tempranas, drogas) pero tenemos la confianza de que por medio de la curricula, la contención y las redes sociales que se forman aquí provocan que nuestros jóvenes tengan capacidad de juicio para evaluar lo que quieren hacer, además de fuerza interna que les permita decir “no”.

En este ambiente los niños y las niñas se fortalecen en la individualidad y hacen comunidades que contienen, te invitamos a que conozcas más a fondo las maneras en las que lo hacemos.

Relaciones sociales peligrosas

¿Es adolescente igual a ponerse en riesgo?
Temerosamente la respuesta casi siempre es si, los adolescentes por la composición de su cerebro, por el despertar hormonal, por exploración social tienden a tener poca conciencia de las consecuencias de sus actos aún siendo estos peligrosos pero ¿saben que es lo que se ha demostrado que salva vidas en estos periodos?
Vínculos sanos, verdaderos y profundos; es decir una comunidad verdadera que contenga, entonces es exactamente eso lo que buscamos para nuestros jóvenes ¿cierto?
Ahora, la pregunta del millón ¿como lo logramos?

Pues en Elhilar tenemos la respuesta; desde edades tempranas los niños y después jóvenes son tratados con respeto, por lo que cuando se vinculan pueden identificar como errónea cualquier otra forma de trato, además la pedagogía por si misma provoca un autoconcepto positivo, dando herramientas de solución de conflictos continúas, mostrándoles diariamente el valor intrínseco que tienen y sus capacidades innatas, por otro lado, los maestros y maestras estamos trabajando continuamente con un currículum que los haga sentir al mismo tiempo en reto y logro; observando a cada persona y dando el acompañamiento que necesita; por otro lado, la información que se les proporciona, el entorno y las formas evitan una sobre intelectualizacion temprana que les lleva a hacer poco caso a su instinto.
En el ambiente social; se provoca la observación de la valla del otro y la aceptación, así como colaboración, siendo estos, elementos clave para un vínculo profundo y auténtico.

Imagina un lugar en donde la forma en la que nos vinculamos sea segura, donde cada uno de los jóvenes pueda ser auténtico y sea valorada y valorado a partir de ello, que cuando se presenten situaciones de riesgo la red social que contiene a cada una y uno de nuestros alumnos y alumnas está tan entrelazada que está situación rebota como extraña e indeseable; si deseas conocer este lugar maravilloso que te describimos puedes visitar Elhilar secundaria para hacerlo realidad.

¿Como enfrentamos en Elhilar los problemas más comunes que afrontan tus hijos durante la Secundaria?

Depresión, ansiedad y estrés.

Cada vez en edades más tempranas se presentan problemas de índole emocional y psicológico en nuestros jóvenes, niñas y niños; está aparente aceleración de emociones y pensamientos difíciles de manejar como lo son la depresión, la ansiedad y el estrés es multifactorial y si bien hay un componente interno innegable, es el contexto el que puede contenerlas y un acompañamiento sano puede ayudar a que la presentación de estos males no se vuelvan crónicos, repetitivos o incluso que no se presenten.

Algunas características que provocan que los adolescentes actuales padezcan las condiciones antes descritas son:

-sensación de vacío.
-miedo por un futuro adverso
-aceleración de situaciones que aún no pueden manejar.
-sensación de fracaso continua
-soledad
-vínculos superficiales y poco auténticos -falta de confianza en los adultos cercanos.

Entre otras; en Elhilar tenemos una opción para acercarnos lo menos posible a estos temas que tanto miedo nos causan como padres y madres; ya que a nivel académico los jóvenes logran todo el tiempo y no son logros subjetivos como una calificación en un examen, son logros palpables, cada materia tiene un resultado al cual se llegó individual y grupalmente, y este lograr es un lograr con sentido, estrictamente no realizamos actividades que no tengan un uso, un resultado, todo es acompañado con arte y belleza, lo cual además de ser del agrado de los estudiantes; les hace cambiar la perspectiva del entorno, la posibilidad de resultados bellos y la capacidad de que esos resultados sean propios; además tenemos una pedagogía que lleva a los muchachos y muchachas a hacer, dándoles el mensaje de que son valiosos y que confiamos en ellos, siendo también adultos responsables que acompañaremos de manera cercana y con un vínculo sólido para que tengan sin lugar a duda a un adulto en quien confiar; en el aspecto del vínculo es también primordial en nuestros salones, tanto la pedagogía como la visión particular de la escuela nos lleva a observar de cerca a cada uno de nuestros alumnos, llevándoles a logros donde la frustración sea siempre una posibilidad de desarrollo y no de disminución de la persona, invitamos y promovemos comunidades empáticas, colaborativas y respetuosas.

De esta manera se presentan otras condiciones como un stress severo o crisis de ansiedad cada vez de manera más recurrente en la sociedad y en edades más tempranas y si bien, el nivel de exigencia en nuestra comunidad es alto, es un nivel de exigencia que permite lograr, que muestra capacidades colaborativas sobre las competitivas, que hace que el reto sea alcanzable y significativo, cambiando la sensación de fracaso y ansiedad por emoción y logro.

Por supuesto que como escuela no estamos proponiendo curar todas las condiciones; pero te invitamos a que conozcas nuestra pedagogía, nuestro acercamiento y nuestras instalaciones para que visualices la calidad de vida que nuestros jóvenes pueden alcanzar.

Cuento “Érase una liebre de pascua”

“Había una vez una familia de liebres de Pascua: papá y mamá liebre y sus siete hijitos.
Aquel año papá y mamá liebres no sabían cuál de sus hijos sería la liebre de Pascua.
Entonces la mamá liebre cogió una cesta con siete huevos, y el padre liebre llamó a sus
siete hijos y dijo al más mayor:
–Coge un huevo de la cesta y llévalo al jardín de la casa donde viven muchos niños.
El mayor cogió el huevo dorado y se fue con él a través del bosque, cruzó el riachuelo,
atravesó la pradera y llegó al jardín de la casa de los niños. Entonces quiso saltar por
encima de la verja, dio un salto demasiado grande y el huevo se cayó y se rompió. Ésta
no era la verdadera liebre de Pascua.
Le llegó el turno al segundo. Éste cogió el huevo plateado, corrió con él a través del
bosque, cruzó el riachuelo y llegó a la pradera. Entonces le llamó la urraca:
–Dame tu huevo, dame tu huevo y te regalaré una moneda.
Y sin que la liebre se diera cuenta, ya se había llevado la urraca el huevo a su nido. Ésta
tampoco era la verdadera liebre de Pascua.
Le tocó el turno al tercero. Escogió el huevo de chocolate, corrió con él a través del
bosque, cruzó el riachuelo, llegó a la pradera y justo entonces, llegó saltando de un pino
alto una ardilla, puso grandes ojos y preguntó:
–¿Está rico?
–No lo sé, lo quiero llevar a los niños.
–¿Me dejas probar un poco?
La ardilla chupó un poco y, como le gustó tanto, siguió lamiendo, y la liebre lamió con
ella hasta que todo el huevo había desaparecido.
Cuando llegó a casa, la madre liebre de Pascua le tiró de los pelos de su morrito que
aún estaban llenos de chocolate y dijo:
–Tú tampoco eres la verdadera liebre de Pascua.
Ahora le llegó el turno al cuarto. El cuarto cogió el huevo con muchas manchitas. Con
este huevo corrió a través del bosque. Cuando estaba cruzando el riachuelo se paró
en medio y se vio en el riachuelo como en un espejo. Cuando se estaba mirando,
¡plaf!, se cayó el huevo al agua. Esta tampoco era la liebre de Pascua.
Le llegó el turno al quinto. El quinto cogió el huevo amarillo. Con él corrió a través del
bosque y antes de llegar al riachuelo se encontró con el zorro.
–Oye, vente conmigo a mi madriguera y enseña a mis hijos el huevo bonito.
Los zorritos empezaron a jugar con el huevo, se cayó encima de una piedra y se
rompió. Rápidamente corrió la liebre a casa con las orejas gachas. Ella tampoco era la
verdadera liebre de Pascua.
Le llegó el turno al sexto. El sexto escogió el huevo rojo y con él corrió a través del
bosque. Entonces se encontró en el camino con otra liebre.
Puso su huevo en el camino y empezó a pelearse con ella. Por fin, la otra liebre huyó y
cuando la sexta liebre buscó su huevo, lo encontró hecho migas. Ésta tampoco era la
verdadera liebre de Pascua.
Le tocó ya el turno a la séptima, la liebre más joven y pequeña. Ella cogió el huevo azul.
Con el huevo azul atravesó el bosque. En el camino se encontró con otra liebre. La dejó
pasar y siguió adelante. Entonces vino el zorro. La liebre dio un rodeo y llegó al riachuelo.
Con unos saltos ligeros cruzó por encima del tronco. Vino la ardilla, pero la liebrecita siguió
adelante y llegó a la pradera. Cuando la urraca gritó, simplemente le contestó:
–¡Tengo que seguir!, ¡tengo que seguir!
Por fin, llegó al jardín de la casa. La puerta estaba cerrada. Ella dio un salto, ni demasiado
grande, ni demasiado pequeño, y puso el huevo en el nido que le habían construido los
niños. Ésta era la verdadera liebre de Pascua”

Cuento recopilado por las escuelas Waldorf

Día de la cosecha

Nunca había sucedido así. Nos fuimos en tres camiones escolares, de esos amarillos. Emocionados la jefa y sus equaces nos dividieron dentro de la escuela en tres filas. Originalmente la maestra Miroslava, bautizó estos grupos como 3 grandes productos mesoamericanos, maíz, haba y quelite, esa mañana se ve que estos tres nombres se quedaron papando moscas en el maizal, los clásicos, ordenados y ya bien conocidos 1, 2 y 3 estuvieron presentes.

En el camión 3 iban los capullos del jardín, las tiernas orugas, los más pequeñitos de Elhilar junto con sus parlanchinas madres y algunas de las maestras que riegan, podan, protegen, y acompañan a estos frágiles seres. En los camiones 2 y 3 iban los niños más grandes, en realidad no supe bien a bien cómo se dividieron, supongo que básicamente por edades. De no ser así hubiéramos tenido varias protestas infantiles acompañada de una inconformidad que seguramente vislumbró el equipo organizador de esta hazaña de evento.

Salimos por el ala oriente de San Bartolo Coatepec, rumbo a Huixquilucan, el camino pavimentado corre paralelo al cauce de los ríos que alimentan al que pasa frente a la escuela, ese que limpió esta comunidad y algunos oriundos en junio del año pasado. Pasamos por el cruce de Río Hondo y Rio Ajolotes. Es difícil creer que en este cruce, que por cierto, tiene un puente pequeño donde uno puede apreciar la caída del agua y no se diga escuchar el sonido del agua correr, hubiera ajolotes y que el volumen y profundidad del cauce hubiera sido lo que inspiró el nombre a este cuerpo de agua. Después pasamos por los poblados de el Obraje, el Venado, Dos Ríos, la Pera, Paraje el Pan hasta empezar la subida más empinada hacia Santa Cruz Ayotuxco. El camino fue ofreciendo paisajes verdes, cielos cargados de nubes y pequeñas casas de techos bajos. Cada kilómetro era más inspirador. Magueyes, perales, tejocotes, maizales, encinos, borregos, caballos, eran cada vez más presentes en el paisaje.

Hasta aquí los pasajeros íbamos haciendo bulla. Las orugas comían y compartían entre risas y sonrisas los sanos refrigerios que las madres habían diseñado para sopesar los momentos difíciles en la caminata a la milpa. Las mayores iban ejerciendo el conocido oficio del guiri guiri. El esfuerzo que evidenciaban los rugidos del camión 3 hizo que las mamas pusieran atentas las antenas y abrieran los ojos como platos para, en una de esas, aligerarse y que el camión no batallara tanto para subir. Por fin de paró, más de dos suspiraron otras aplicaron esa de: ¿patitas para qué las quiero? Y otras tantas: más vale aquí corrió que aquí quedó.

Salimos de la nave que nos llevó a Santa Cruz Ayotuxco, el olor complementaba la experiencia en zona rural, fue fácil dejarse atrapar por los perfumes ancestrales como el de la tierra mojada, las plantas verdes y el de troncos partidos. Un ligero aire mezcló los aromas y nos acarició las mejillas dándonos la bienvenida. Seguimos a mamá Florencia Roche, que se emprendió una pequeña subida a pie, más arriba se veía el maestro Fernando. Poco a poco como hormiguitas arcoíris, los niños iban pintando la subida de colores y la bulla crecía de tamaño. Más adelante nos estaban esperando erguidos, sonrientes, arropados la señora Mary y la señora Lupe, pásenle nos decían acompañado de un gesto con la mano que indicaba que siguiéramos el camino. En una pequeña terraza nos encontramos con tres cachorros blancos que yacían acurrucados en un cartón pegado a un muro de tabicón. Un niño pequeño juguetaba cerca de ellos, poco se interesó en el cabalgar de los extraños pasantes. Los tiernos caninos fueron la sensación de la subida. Empujados por las órdenes de las mayores, los niños curiosos, activos, sonrientes, continuaron ascendiendo hasta llegar a la explanada. Parecía un espacio común entre tres casas. Aquí paramos y el señor Rafa no ofreció pasar a su baño.

Hicimos la ronda, cantamos una bella canción de corte Waldorfiano, relacionada con San Miguel, la maestra Miroslava agradeció ampliamente a los anfitriones la oportunidad de suceder el evento de la cosecha en sus tierras y exhortó a la comunidad de Elhilar, a que disfrutáramos profundamente la oportunidad de estar en esas milpas. Acto seguido las damas de a corte nos dividieron otra vez en los afamados 1, 2 y 3 y a cada uno nos tocó seguir a uno de los amables, humildes, atentos y sonrientes terratenientes y expertos en esas milpas. Mary, Rafa y Sabina.

Seguimos a Rafa por el camino de abajo que en realidad subía y subía y subía. No tardamos muchos pasos en sentir la sombra de los encinos que nos refrescó las pendientes más divertidas y para algunos mas demandantes de esfuerzo y voluntad. El primer tramo de caminata fue de ajuste. Los niños frescos, espontáneos, tomando con confianza el camino húmedo, rocoso, resbaloso que se les ofrecía retaban la paciencia de las mamás que casi al unísono hablaban: cuidado, ven por acá, no rebases, camina así o asado. Como muchas veces en la vida después de unos metros entendimos que los maestros son los niños, seguidos de las confiadas, dominantes y sonrientes maestras y lejos, muy lejos los padres. Llegamos a las terrazas naturales donde se encuentran las milpas, los caminos estaban invadidos por hierbas que Rafa iba cortando con su afilado machete. Ahí nos presentó a la mazorca, que cortó, peló y despelucó en tres patadas. También nos presentó la caña del maíz, ese palito columna vertebral de la planta, tiene un jugo, regalo de quien corta y mastica la planta. Más adelante nos presentó a las habas, verdes y gorditas, ellas viven felices en una planta chaparrita debajo y junto al maíz. Así fuimos recorriendo tres milpas.

Recordamos que la cosecha del maíz tierno había sucedido unas semanas antes. Las mazorcas que quedaban eran las que esperaban ser secadas por el sol para después convertirse en protagonista de tantos otros usos del grano. Los niños conectaron rápido con el acto de cosechar y querían hacerlo solos. Querían cada uno su mazorca de granos morados, también querían poseer habas. Me pareció que más o menos cada niñito se llevó un recuerdo de esa milpa. Para descansar un poco nos sentamos en un terreno que descansó este ciclo de cosecha. Ahí compartimos y comimos las no tan pocas miserias que quedaban después de haber comido parte del lunch en el camión. Este es un momento que en lo particular disfruté mucho. Ofrecer lo que uno empacó y agradecer lo que el de junto ofrece.

El descanso fue la última actividad en la milpa. Bajamos a la terraza donde los familiares de los 3 guías nos esperaban con viandas que satisficieron los más exigentes paladares. El maíz convertido en tlacoyo, manjar de dioses, después de meses de respetuoso y arduo trabajo con el sagrado grano. Tlacoyos rellenos de requesón, frijol o haba; jardinería para poner encima, queso ralladito, su crema, el último y valiente paso era elegir salsa verde o roja. Para acompañar un champurrado calientito que también estaba para chuparse los dedos. Estos manjares los servimos en los platos y vasos que cada quien tuvo a bien llevar para evitar los desechables o dejarles trabajo innecesario a los amables anfitriones. Comimos, hasta quedar como gatos panzones lo que seguía en los deseos más terrenales era hacer una siesta en una hamaca, el reloj, chicotito de cualquier actividad extraescolar se manifestó imperativo, era hora de despedirnos de ese inolvidable lugar, del cielo azul de Santa Cruz Ayotuxco, de sus olores a tierra, despedirnos y agradecer a Rafa, Mary, Sabina y los otros 3 familiares que convirtieron esa mañana en unas horas de convivencia única, auténtica y deliciosa.

Bajamos, rodamos, nos despedimos de los cachorros que ya se habían cambiado de terraza, nos subimos a los camiones que nos correspondían. El poco glamour que nos acompañó esa mañana se había transformado en porte de experiencia: cabecitas sudadas, despeinadas, zapatos andados tierrosos, mejillas enrojecidas y ojitos caídos. Las mamás que llegamos con una mochila, no se por qué y como siempre, terminamos con varios bultos casi incargables. En nuestro camión algunas enriquecieron este momento de descanso con aromas de aceites esenciales y si te ponías atento podías tener la cátedra de ese aceitito.

A las 2:30 regresamos a Elhilar y así termina este texto que dejo como referencia de un día de cosecha, uno de los eventos de la escuela con más reto en cuanto a organización y logística. Gracias, gracias, gracias.

Por Brenda Rojas Zaldívar.

¿Qué caracteriza a la comunidad de Elhilar?

Una de las fortalezas de Elhilar es la comunidad de padres de familia que se genera entorno a los niños. Hay una gran diversidad de tipos de familia en Elhilar y sin embargo hay algo que nos caracteriza a todas: la búsqueda de una alternativa a la educación de nuestros hijos. Curiosamente esta sintonía es la que hace que seamos un comunidad muy particular, única dicen algunos. ¿Qué es eso particular? nos caracteriza un espíritu aventurero e innovador.

Este espíritu se nota en muchas cosas, algunas discretas, algunas grandes. Somos una comunidad dispuesta a cambiar la forma en que nos dirigimos a nuestros hijos al mismo tiempo que somos una comunidad dispuesta a tomar acción para transformar nuestro entorno:
* Buscamos una relación diferente con la alimentación y las enfermedades,
* Queremos generar menos basura y más consciencia sobre los daños que estamos haciendo al planeta,
* No nos asusta ensuciarnos las manos para sanear el río que pasa por nuestro plantel,
* Añoramos retomar la sabiduría ancestral de trabajar con las manos para crear cosas bellas,
* Nos interesa conocer a la gente que vive en el poblado donde está la escuela para crear sinergias y crecer juntos, no simplemente dar lo que nos sobra.

A mucha honra, somos una comunidad que participa, que se involucra, que opina y que sugiere y que crea

 

Por Adrienne Wallsten, mamá de Elhilar

 

La Pedagogía Waldorf: un enfoque educativo adaptado al desarrollo mental, físico y emocional de cada etapa de desarrollo del niño

De acuerdo con estadísticas se estima que 1 de cada 6 niños está diagnosticado con algún tipo de trastorno de aprendizaje y desafortunadamente estas cifras aumentan año con año. Ciertamente esto no contagioso y no es cuestión de una epidemia; muchos han sido casos mal diagnosticados por “especialistas” ante la presión social por esta búsqueda constante de estimular tempranamente el aprendizaje y el comportamiento de los niños a semejanza de los adultos.

Recientemente, gracias a los estudios generados por imágenes de resonancia magnética y otras tecnologías, los científicos han podido entender algunos de los misterios del cerebro humano, sin embargo temas como aprendizaje, conocimiento y madurez continúan siendo temas de discusión por expertos y por diferentes corrientes. Poco a poco pedagogías no tradicionales empiezan a tener mayor relevancia en la formación educativa al integrar otras herramientas para estimular integralmente el cerebro y a aquellos niños que no alcanzan los estándares propuestos por la educación tradicional.

Rudolf Steiner, pedagogo, filósofo y fundador de la educación Waldorf, desarrolló a través de ésta una enseñanza integrada y gradual. El funcionamiento de esta pedagogía atiende mucho a la forma en que el cerebro evoluciona en cada etapa de desarrollo de los niños y adolescentes, y al balance que la persona alcanza entre lo físico, social, emocional, intelectual y espiritual, en otras palabras, manos, cuerpo, mente y corazón.

En algunos aspectos y antes de entender los principios fundamentales, muchos podríamos pensar que esta enseñanza casi centenaria es obsoleta y que requeriría algún tipo de actualización al mundo contemporáneo. Contrario a creencia, me resulta muy interesante ver cómo, aún antes de los estudios modernos sobre la educación y la neurociencia, esta pedagogía utiliza herramientas básicas para estimular el desarrollo y aprendizaje, principios y pilares que hoy se incorporan a otros métodos de enseñanza moderna. Como en todas las corrientes, habrá puntos de acuerdo y desacuerdo, sin embargo, las escuelas con principios o con estricto apego a la Pedagogía Waldorf  guardan elementos básicos que para este o cualquier siglo resultan trascendentes en la formación de seres humanos capaces y preparados para la vida y que incluso organismos como la UNESCO reconocen como necesarios para transformar el esquema educativo.

Quisiera compartir algunos estudios recientes que fortalecen algunos principios fundamentales de la pedagogía Waldorf y su relación respecto al desarrollo intelectual y humano. Este sistema educativo no sólo sobresale por la parte holística o la parte estética de pinturas hermosas en acuarela o la armonía musical, comprende efectos a nivel neuronal que hacen que este método contribuya acertadamente al proceso de evolución como mejores seres personas. Al final, todo se resume a estimular las conexiones cerebrales enriqueciéndolas con aprendizajes y experiencias y aquí menciono algunas características y algunos estudios recientes que favorecen dichos principios:

  1. El desarrollo del niño es visto como un ente que madura gradualmente.
  2. La pedagogía está basada en tres conceptos integrados: mente, cuerpo y corazón.
  3. La imaginación y creatividad son fundamentales durante cada una de las etapas de desarrollo.
  4. La actividad y el juego constituyen un papel central en el aprendizaje.
  5. La conexión con la naturaleza es indispensable para el crecimiento del niño.

 

Maduración y desarrollo cognitivo

Independiente del enfoque o disciplina, si el cerebro se divide en tres, cinco, seis o doce partes, se sabe que es un sistema muy complejo que actúa de manera integrada mediante conexiones neuronales que se crean, maduran y desaparecen conforme a cada etapa de desarrollo.

Al nacer la estructura cerebral del ser humano está básicamente completa y a lo largo de los primeros dos a tres años de vida se forma una red neuronal casi del doble al de un adulto. Sin embargo, el desarrollo y maduración más elevado se logra con la edad, uso, conocimiento, experiencia y la construcción de caminos neuronales. En el tiempo, nuevas conexiones aparecen, y desaparecen con el desuso y desactivación de éstas.

Conforme a un estudio de la Dra. Regalia Melrose, el cerebro madura gradualmente desde los lóbulos inferiores a los lóbulos cognitivos superiores, independientemente de que ciertos estímulos requieran o activen diferentes zonas del cerebro. Explica que el desarrollo del cerebro en los primeros nueve meses, al inicio de querer, luego de sentir y después de pensar, es un espejo del desarrollo posterior del cerebro durante las dos primeras décadas de la vida. En los primeros años la función de la voluntad, del movimiento, sensorial y del hacer son primordiales. En el periodo preadolescente la vida es dominada por los sentimientos y un pensamiento concreto. De los quince a los veintiuno, la función abstracta e intelectual es mucho más activa hasta alcanzar una madurez en los veintes o más.

Consecuentemente, se explica la importancia de alcanzar un aprendizaje gradual y no sobre-saturar el neocórtex desde muy temprana edad. Algunos expertos como el Dr. José Antonio Soto atribuyen que una intelectualización precoz genera estrés en los niños por cumplir tareas para las cuales no están emocional ni fisiológicamente preparados, favoreciendo así enfermedades, déficits y trastornos desde temprana edad. Hoy más que nunca habrá que reconsiderar la frase “Menos es más”.

 

Desarrollo creativo

Steve Jobs decía que, “Creatividad es sólo conectar las cosas”.

Aunque de forma más compleja, la creatividad se trata de conexiones neuronales. El experto en neurociencias cognitivas de la Universidad de Harvard, el Dr. Roger Beaty, en enero de 2018 publicó el resultado de su investigación en la cual explica que, “el cerebro creativo está conectado de una manera diferente y las personas creativas son más capaces de activar sistemas cerebrales que típicamente no funcionan juntos” e identificó claramente las tres zonas de redes neuronales interconectadas las cuales se ubican en todo el cerebro y no sólo en el hemisferio derecho, como se creía.

En los últimos años, la creatividad es una habilidad altamente valorada sin embargo la educación tradicional no procura una currícula formal cuyo objetivo sea estimularla. Según el profesor y conferencista Sir Ken Robinson, “la creatividad en la educación debe ser tan importante como la alfabetización… todos los niños nacen siendo artistas, el problema es seguir siendo artistas al crecer”.

La pedagogía Waldorf busca el desarrollo de la mente creativa y utiliza diferentes formas de fomentarla. En 1996, el doctor y profesor Earl J. Ogletree realizó un estudio internacional en el cual comparaba la habilidad mental creativa en niños de tercero a sexto de primaria de escuelas Waldorf y escuelas de educación tradicional mediante la conocida Prueba Torrence de Pensamiento Creativo (TTCT por sus siglas en inglés). De acuerdo con las pruebas, los alumnos de las escuelas Waldorf alcanzaron mayor puntuación en dicha prueba. El estudio atribuye dichos resultados a la moderación de la currícula estandarizada (matemáticas, lenguaje y ciencia), la integración de artes y otros factores en la currícula.

 

La inteligencia multidimensional

Retomando la idea simple de Jobs, si creatividad se refiere a realizar conexiones, podríamos entender a la inteligencia como el proceso de entendimiento de la información y aplicación del conocimiento para entonces poder hacer las conexiones y resolver un problema. Si es original y genera valor, entonces es una conexión creativa.

Un grupo de científicos en el 2013 investigaron la correlación entre la creatividad y la inteligencia. Según los estudios, una necesita de la otra; después de un alto umbral, una u otra pueden aumentar y rara vez ambos por igual, pero siempre a partir de un punto de desarrollo conjunto.

Dada la coexistencia de ambas, entonces entenderíamos que es necesario desarrollar a los niños desde varias dimensiones, estimulando por igual todo el cerebro. El concepto de Steiner de ciencia, arte y espiritualidad, también llamado mente–cuerpo–alma/corazón, ciencia-arte-holismo y un sin fin de “sinónimos” explican la integralidad del ser humano y nos permite entenderlo como un ente con inteligencia multidimensional.

El psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, Howard Gardner recientemente formuló la teoría de las inteligencias múltiples o multidimensional. Gardner indica que las personas procesan la información de diferentes formas y no existe una inteligencia única. Cada persona tiene ocho inteligencias o habilidades cognoscitivas y cada persona desarrolla unas más que otras: inteligencia lingüística, lógico-matemático, visual-espacial, musical, corporal cinestésica, naturalista, interpersonal/social y la intrapersonal, y ninguna de ellas más importante que la otra. De esta forma, una educación que se enfoca principalmente a las dos primeras, resulta insuficiente si el objetivo es potenciar las capacidades de los niños.

 

El juego y movimiento

La idea del movimiento tiene mucho que ver con el desarrollo neuronal. Albert Einstein decía que formuló su teoría de la relatividad mientras andaba en bicicleta.

Tradicionalmente la educación ha sido pasiva, niños sentados y atentos a lo que la maestra enseña. Hoy en día, los conceptos de juego y movimiento ya empiezan a estar presentes en actividades cotidianas de algunas escuelas en todos los niveles, concepto indispensable dentro de la pedagogía de Steiner.

Dependiendo de la cantidad y frecuencia, pero se sabe que a nivel neuronal el movimiento produce diferentes sustancias químicas:

  • Acelera la circulación sanguínea, transportando oxígeno y glucosa al cerebro, aumentando la generación de trifosfato de adenosina (ATP) conocida como la molécula de la energía que el cerebro necesita para funcionar activamente;
  • Mejora la secreción del factor neurotrófico cerebral, proteína relacionada con el mejoramiento de las conexiones neuronales (sinápticas), ramificaciones neuronales y remodelar las mismas, mejorando las actividades cognitivas y también regulador del proceso de conducción de información entre las neuronas (mielinización).
  • Liberación de B-endorfinas que inhiben las fibras nerviosas que transmiten el dolor, aumentando el umbral de dolor.
  • Liberación de las sustancias químicas dopamina, serotonina y noradrenalina que ayudan a la regulación de las emociones;
  • Adicionalmente, aumenta el flujo sanguíneo a todo el cuerpo transportando todos los nutrientes, sustancias y oxígeno necesarios para todo el cuerpo y para la regeneración celular.

En otras palabras, mayor movimiento:

  • Beneficia los procesos cognitivos complejos, funciones ejecutivas y la memoria;
  • Favorece a los procesos de atención y concentración;
  • Brinda mayor sensación de bienestar y relajación;
  • Favorece el balance y regulación de las emociones;
  • Reduce síntomas de depresión y estrés;
  • Genera un analgésico natural.

Por su parte el juego, contribuye al desarrollo cognitivo, físico, social y emocional en los niños al activar todos los lóbulos del cerebro, incluyendo los frontales. Las experiencias adquiridas a través del juego crean nuevas conexiones, refuerzan las existentes y construyen circuitos neuronales. En este sentido, el juego tiene también la capacidad de estimular el proceso de mielinización.

 

Vínculo con la naturaleza

La creciente tendencia de la población a concentrarse en zonas urbanas hace cada más limitada la posibilidad de las personas y especialmente los niños, a conectarse y convivir con la naturaleza. En el 2005, en autor y periodista estadounidense, Richard Louv, publicó el libro, “El último niño en el bosque” en donde explica los efectos de la vinculación de la naturaleza en el desarrollo de los niños y la falta de conexión que los niños sienten con respecto a ésta. Louv lo resume en el término “déficit de naturaleza” (NDD por sus siglas en inglés). No obstante que dicho término aún no está reconocido como una condición clínica, es un nuevo hito para nuevas investigaciones. En el 2012 la Universidad del Estado de Carolina del Norte en Estados Unidos publicó la investigación “Beneficios de vincular a los niños con la naturaleza”, en la cual resume diversos estudios de los beneficios sociales, psicológicos, académicos y de salud cuando los niños interactúan diariamente con la naturaleza:

  • Promueve la creatividad y resolución de problemas al desarrollar el juego libre en áreas verdes;
  • Mejora la habilidades cognitivas y de enfoque;
  • Favorece el desempeño académico;
  • Puede reducir significativamente los síntomas del déficit de atención (ADD) aún en niños de 5 años;
  • Estimula la actividad física;
  • Promueve una adecuada nutrición cuando los niños se les permite cultivar su propio huerto;
  • Reduce tasas de miopía ocular en niños y adolescentes;
  • Mejora las relaciones sociales entre los niños principalmente si se propicia el juego libre;
  • Incrementa el autocontrol y reduce el estrés infantil.

Ya sea en las caminatas por el bosque, el juego al aire libre, o aulas al aire libre, los programas Waldorf reconocen los beneficios de la integración e interacción con la naturaleza.

 

Entendiendo lo anterior, resulta interesante entender todas las nuevas teorías científicas y pedagógicas cuyo objetivo es mejorar la calidad educativa. Sin embargo si recordamos cómo fuimos educados, en realidad la educación no ha cambiado mucho a pesar de la presión mundial para hacerlo. El principal enfoque sigue siendo principalmente el desarrollo “académico”. Lo que sí ha cambiado es la presión por forzara los niños a desarrollarse como lo hace un adulto a temprana edad, subestimando el proceso de desarrollo gradual de pensamiento que permite conectar eficientemente todos los lóbulos cerebrales y focalizándolos a la formación de mejores seres humanos.

Para cerrar, quisiera mencionar un último punto a reflexionar. La OECD recientemente ha desarrollado un reporte mundial enlistando los “países más felices” con la finalidad de evaluar por cada país seis variables clave que están relacionadas con el bienestar: ingresos, libertad, confianza, esperanza de vida saludable, apoyo social y generosidad. Durante cuatro años consecutivos, Dinamarca, Suiza, Noruega, Canadá, Finlandia, Nueva Zelanda e Islandia se han mantenido entre los primeros 10 lugares.  ¿Existirá alguna correlación entre los índices de este ranking y en los programas educativos y estilo de vida de éstos países?

 

Por Mara Salazar, mamá de Elhilar

Educación en la sexualidad

¿Cuál es mi relación con la sexualidad?

Es una pregunta que debemos hacernos de inicio para tener claro lo que permeará a nuestra familia.

 

La sexualidad es la energía primaria, es la “energía de la creación”, se asocia con la energía con la que vamos manifestándonos en la vida. La creatividad y la sexualidad van de la mano, por lo que debemos entender esto de raíz para relacionarnos en este tema con nuestros hijos.

 

Tenemos una gran influencia de prejuicios socio-culturales respecto a la sexualidad, por lo que es muy importante saber donde estamos parados como padres para poder abrir el tema con nuestros hijos desde un lugar sano, abierto y orgánico.

 

El manejo responsable de la sexualidad debe iniciarse a compartir con nuestros hijos a edades tempranas, es importante introducirlos de una manera amorosa al manejo de la energía sexual, al deseo y al gozo como ese impulso de vida que nos lleva a ser creativos.

Para esto es importante fijar límites desde una relación de respeto consigo mismos, y nosotros también respetar dichos límites cuando sean expresados por nuestros hijos, no forzarlos ni obligarlos a situaciones que ellos han definido que  les son incómodas.

Los límites que queremos definir con nuestros hijos se introducen con un sentido lógico y claro, sin imprimir ningún adjetivo “adulto” que muy probablemente ni siquiera tienen consciencia de ello.

 

Es siempre importante respetar y recibir la intimidad de nuestros hijos aunque no tengan consciencia ni claridad, es nuestro trabajo reconocerles el gozo de “sentir rico” y validar este sentir hasta cierto punto inocente pero siempre en un entorno de privacidad. Debemos transmitirles que ese gozo es bueno y que es válido sentirlo y encausarlos a que lo perciban como “actividades privadas” que deben acotarse a casa o al lugar íntimo para no exponerse a ser lastimados, y es así como poco a poco el niño va integrando que hay espacios especiales para ello.

 

La energía sexual es fuerte y nos rodea en todo espacio y situaciones en nuestra vida diaria, si queremos llevar a nuestros hijos a una sexualidad sana, debemos también de hacer hincapié que hay personas que no tienen un buen manejo de la energía sexual y deben cuidarse de ello.

 

Es recomendable hablar con claridad del tema según la edad con un lenguaje claro y apropiado, llamar las cosas por su nombre, sin apodos a los órganos sexuales y sin temor. La curiosidad es parte de la sexualidad, si el tema no lo abordamos nosotros y lo abrimos y compartimos con nuestros hijos, ellos irán a investigarlo a otro lugar. Por ello es mejor compartir el tema con ellos desde un lugar sano, abierto y dentro de un entorno amoroso.

 

Existe un poder enorme alrededor de la sexualidad, en nuestros hijos, el “valor de ser sexy” por ejemplo que nos bombardean los medios hoy en día, despierta un elemento de poder con el cual pueden recibir cosas a cambio, debemos transmitirles que es un valor distorsionado, ya que pueden provocar un deseo en el otro que termine haciéndoles daño a ellos mismos. Debemos revertir la conexión que nuestros hijos han hecho que a través del poder sexual pueden conseguir algo expresándoles que el precio es alto y que se corren riesgos con resultados no deseados al ceder a la satisfacción inmediata de un deseo.

Es importante transmitir que cuando se pospone la satisfacción inmediata, la gratificación es mayor.

 

Hoy en día tenemos una vorágine de información sutil de contenido sexual muy invasiva y violenta que filtra mensajes en la psique de nuestros hijos que los lleva a una dirección sexual donde nosotros no queremos que estén, por lo cual es muy importante iniciar el diálogo con nuestros hijos para llevarlos de la mano a donde queremos que enfoquen su atención. Es toda esta información almacenada la que florece cuando la hormona comienza a revelarse en la pre-adolescencia y la adolescencia si no tomamos partido a tiempo de retomar el enfoque y asumir con mucha responsabilidad, debemos ser proactivos en encontrar nuestras propias formas para estar presentes y dialogar con mucha apertura el tema de acuerdo a la edad, y siempre en consciencia de la pregunta inicial para saber claramente nuestra posición, asumirla y poderla transmitir.

 

Por. Adriana Díaz mamá de Elhilar

 

Rivalidad entre hermanos

La relación entre hermanos siempre es complicada, esto es natural y normal; se molestan constantemente: “ya me molestó, ya me tocó, ¡me pegó!, etc.”  Las crías de seres humanos necesitan vivirlo, es un proceso para aprender límites;  pero, ¿Cómo ayudarlos? Les podemos dar herramientas para resolver sus conflictos o minimizarlos. Como papás estamos arriba en la jerarquía, nos corresponde poner orden y hacemos lo mejor que podemos con nuestra experiencia, sabiduría y madurez. Los niños, en la jerarquía, están abajo por su inmadurez, y con nuestra conciencia podemos ayudarles a negociar mejor, y cuando hay celos y envidia ayudarlos a entender y a ordenar esas emociones.

 

La relación entre hermanos está llena de filias y fobias (los queremos mucho, pero nos provoca roces), y en ese proceso aprenden mucho: aprenden lo que son las relaciones horizontales, a adaptarse, a compartir, a pelear, a jugar, a platicar, a poner límites, a golpear, a ser compañeros, a ser confidentes, a resolver conflictos, a ser cómplices, etc. El aprendizaje entre hermanos es en vivo y en directo, los hijos únicos también lo aprenden con primos y amigos.

 

“La envidia y los celos son emociones naturales, muy grandes en cuerpos muy pequeños, necesitamos aprender a verlos con el corazón abierto”.  ¿Recuerdas cuando has sentido celos?  Son fuertísimos, te sacan de la realidad, te sientes no valioso, tienen una energía muy fuerte. Como adultos lo sabemos, por eso es muy importante enseñarles a manejar todas sus emociones a los niños.

 

¿Cuál es nuestra función como padres?

  1. Ser el sheriff en el pueblo: Necesitamos tener los ojos y oídos bien atentos, estar muy presentes y vigilantes, poner mucha atención en CÓMO EMPIEZA, porque muchas veces regañamos al que pegó y siempre volteamos con el agresor activo porque es muy obvio, aunque la agresión pasiva, que es igualmente agresiva, es menos obvia. Las emociones no resueltas como los celos y la envidia se manifiestan en forma de agresión activa o pasiva. Lo que es difícil de ver es la agresión pasiva, ¿Cómo confrontar la agresión pasiva? La respuesta es ¡Revelándola! Podemos decirle al niño: “eso que estás haciendo es agresión, no se vale.”. El niño agredido siente que hay justicia cuando se revela. También los padres establecen un orden, así como los líderes de la manada tienen privilegios, también tienen responsabilidades, no tengamos miedo de establecer jerarquías, tienen edades diferentes y/o son personas diferentes, no es lo mismo el mayor, el de en medio y el pequeño, todos son distintos, y por esas diferencias tienen distintos derechos y responsabilidades, así ellos entienden que las cosas no son porque sí, sino porque esto es lo que corresponde.
  2. Ser intérprete traductor: Nos toca revelar las intenciones del otro, ya que muchas veces no son ganas de molestar.  Algunos ejemplos para entender esta función serían: mi hermana pequeña toma mi ropa =“tu hermana quisiera ser como tú, ella se quisiera parecer a ti”, el hermano le quita una crayola =“te admira y quiere estar contigo pero no sabe cómo acercarse”.

 

Nuestro trabajo como intérprete traductor es enseñarles a identificar y comunicar sus necesidades y sentimientos: los niños sienten y se expresan, entre otras, en forma de berrinche. Hay que permitir que el berrinche suceda porque saca la emoción. Cuando baja este volcán en erupción y el berrinche baja, llega la tristeza y las lágrimas, ahí es donde podemos entrar a ayudarlos a interpretar lo que sienten y hacer algo con esa emoción.

 

Los niños requieren de nuestra empatía, los dos bandos, HAY DOS SERES QUE ESTÁN SUFRIENDO, ahí están los celos y la rivalidad. Como intérpretes, describimos lo que vemos que pasa desde un lugar NEUTRO = “veo dos niños que no se están poniendo de acuerdo para jugar”, los podemos ayudar a expresarse, y los podemos ayudar a resolver y a reconocer sus emociones y darles espacio para que puedan resolver.

 

  1. Ser guía: Mostrarles el camino y predicando con el ejemplo, si soy mejor puedo transmitir lo que es mío, al negociar de una mejor manera voy creciendo y así crecemos juntos.

 

 

Herramientas básicas en la negociación.

¿Qué hacer cuando hay un conflicto entre hermanos? Aquí algunas ideas:

Pueden intercambiar, tomar turnos, tomar turnos con compensación (tú vas primero y yo después, pero tengo 15 minutos más), dividir en partes iguales (uno divide y el otro escoge), hacer volados, trabajar en equipo (no confrontar con la competencia ), crear nuevas reglas y poner los acuerdos por escrito (aunque no garantizamos que se van a cumplir, pero ponemos la consecuencia y esto les da a los niños un asunto de legalidad, muy importante es hacerlas visibles y por escrito).

 

Nos basamos:

1. En las reglas de la familia; es muy útil escribirlas en ORACIONES como por ejemplo “nos respetamos los unos a los otros”, “hablamos y lo trabajamos”. Las peleas son una gran herramienta para retomar nuestras reglas y valores de familia.

2. Soluciones en las que todos ganamos y así tratar de integrar los paradigmas, por ejemplo: “si hay, tú le prestas y él te presta, entre más des, más recibes”.

3. Es muy valioso sentarnos en pareja y escribir juntos los valores fundamentales que deseamos transmitirles y ponerlos a la vista.

 

Trabajo de los padres:

Educación emocional y desplazamiento, esto es, trabajar en mi y poder verlo y darme cuenta de mi sentir, por ejemplo: siento envidia, es sólo envidia, es sólo una emoción y las emociones pasan. Tener la capacidad de traspasarlo de la sensación de carencia a la inspiración y darme cuenta que lo puedo cultivar en mi.

Toda emoción tiene una cara oscura y una vibración positiva (ejemplo: envidia/inspiración), no hay emociones buenas ni malas solo se trata de cómo las manejamos, hay una gran diferencia en decirle al niño “qué envidioso, qué horror” dándole una connotación mala a la emoción, a querer y permitir entrar en esa emoción y descubrir que hay adentro.

 

  1. Drenar celos, berrinches y explosiones. El origen del conflicto de los celos es la rivalidad por el amor de mamá. Lo que necesitamos hacer es sacar los celos, solo así se desvanecen, si se quedan dentro se van pudriendo.

 

Como papás nos ANGUSTIA oír que nuestros hijos hablen mal de sus hermanos y lo que hacemos es callarlos, pero lo que hay que hacer es que expresen los celos para drenarlos y no tener miedo de lo que dicen, son solo emociones y las emociones pasan. La condición para drenar los celos, es que tiene que ser en privado: entre mamá e hijo, sin nadie más presente, lo llevamos a otro espacio y que el hermano no oiga. Al niño enojado que es un volcán en erupción dejarlo que hable, aunque diga las peores cosas, nosotros aguantando, que diga todo lo que se le pegue la gana, así, tal cual, que sientan nuestro corazón empático, le podemos decir: “Es bien difícil tener hermanos ….si te entiendo”, mientras lo saca.

 

Cuando el niño empieza a hablar de “tú siempre me regañas, siempre lo defiendes… acusando a la mamá…”  Bingo! En estas palabras está el corazón de los celos, la razón de fondo. Y que lo digan, tenga razón o no, hace que se está limpiando y liberando; no defendemos ni prometemos nada en ese momento, podemos contestar “que bueno que me estás diciendo esto, me da mucho gusto que me lo puedas decir, gracias por contármelo ”, solo necesita sentirse comprendido, y al final apapacharlo.

 

Algunos niños explotan y otros “implotan”, se encierran en ellos mismos, no quieren hablar, pero es muy importante que lo expresen, con estos niños hay que ser más paciente y esperarlos hasta que hablen, hasta provocar el espacio para que se expresen, repetirles varias veces que hablar de esto es muy importante, sostener el espacio hasta que revienten, dedicándole TODO el tiempo necesario. Un ejemplo de cómo acercarnos es el siguiente: “necesitamos hablar de lo que está pasando, que sientes, que pasa adentro de ti, te quiero tanto que nada se va a interponer”.

 

Todas las emociones son neutras, ni buenas ni malas, pero siempre se necesita el espacio para vaciarlas, si no fluyen, se estancan y se pudren.

 

  1. Evitar la comparación y disolver la competencia. Evitar contrapuntearlos con comentarios en que resaltamos a uno o criticamos a otro. Entender que cada uno es diferente y que tenemos derecho de tratarlos diferente. Darle a cada uno lo que necesita, sin la energía de culpa en nosotros de que no es lo mismo que al otro, así el niño se siente visto en quien es.

 

  1. Reparar daños. No son niños malos, son niños que están sufriendo porque tienen todas estas emociones dentro, vivimos en una sociedad que vive con culpa, el remordimiento es algo bueno si lo llevamos a la acción, canalizar esta energía, enseñarlos a qué cuando nos equivocamos, reparamos. (un dibujo, un brownie, dar al otro algo que sabemos le gusta, etc.)

 

  1. Tiempos por separado. El niño necesita ser visto por separado y podríamos practicar el cambiar “que orgullosa estoy de ti” por “seguro te sientes muy bien de…” nuestra tarea como papás es desarrollar la conciencia de nuestros hijos.

 

  1. Enseñar a compartir y crear un buen vínculo. Poner atención en cómo les enseñamos el cuidado por las cosas de todos, las cosas de la casa y sus cosas personales. Crear un buen vínculo entre los hermanos, reforzarles los buenos momentos, -“que divertido es jugar con tus hermanos verdad?”-, esto siempre y cuando sea un momento en que la están pasando bien y sea verdad, y evitar decirlo en los malos momentos porque están dentro de la emoción y no los pueden integrar. Algunos ejemplos que ayudan a integrar a la hermandad son: un álbum de hermanos, un “día de los hermanos”, agradecerle algo al hermano, etc.

 

 

Recordarles que somos únicos e irrepetibles, pero también que son, somos, uno más en este gran universo, que en este mundo hay mejores y peores y que lo más importante es disfrutar del proceso, y nosotros vivir como padres unificados, centrados y sin culpa.

 

 

Por: Aba Villar mamá de Elhilar

Espiral de Adviento

Todos hemos notado los días más fríos, el invierno se acerca y podemos observar que la naturaleza se está preparando para ir a dormir, guardarse y recargar fuerzas al llegar la primavera.

 

Lo mismo pasará con nosotros, los días que vienen nos preparan para estar en casa, para tener un ritmo más lento, pasar menos tiempo fuera y encontrarnos en mayor medida con nosotros mismos, es tiempo de aprovechar lo que hemos hecho durante este año y prepararnos para el siguiente.

 

Una de las celebraciones que marcan este inicio, es la espiral de adviento; donde todos los miembros de la comunidad, nos reuniremos para brindar luz al camino de los demás y de nuestras propias familias. La espiral de adviento consiste en un trayecto en forma de caracol hecho con hojas de pino perenne, las cuales representan, tanto el mundo vegetal como la vida, mientras recorremos este caminito, tomaremos manzanas con velas, que encenderemos con una gran vela al centro; el rojo de las frutas son una imagen representativa de la voluntad, la flama de la vela representa la luz interna individual, la cual, a su vez se enciende con la luz de todos los demás; la luz que tenemos para compartir. La vela encendida se coloca en el camino de regreso, iluminando, de forma simbólica y real a todos los demás; en su lugar, tomamos una Estrella para llevar con nosotros la luz que acabamos de compartir.

 

En este camino, encontraremos también, conchas marinas y piedras que representan el mundo animal y mineral, el trayecto se hace en silencio con sonidos armoniosos en el ambiente para lograr encontrarnos más con nuestro interior.

 

Se recomienda, al salir, tener un resto de la tarde y noche tranquilas, de reflexión y en contacto con la familia y aprovechar este día lleno de imágenes y de símbolos de generosidad y calma para evitar que estas fechas se conviertan en motivo de consumismo y en contraste, sean días de unión, reflexión y tranquilidad.

 

Por: Daniela Ocaranza maestra de Elhilar