Educación Finlandesa 2da parte: El Futuro de la Educación

Después de varias semanas con mucha actividad en Elhilar, regreso para cumplir la promesa de volver a escribir sobre Finlandia. Ya pasaron dos meses desde nuestro viaje, pero uno de los temas que sigue dando vueltas en mi cabeza es “El Futuro de la Educación”.

 

Varias de las conferencias a las que asistimos Diana y yo hablaban de esto, enfocadas en dos vertientes: la primera, ¿Cómo preparar a los niños para el futuro?, y la segunda, ¿Cómo actualizamos el sistema educativo, la forma en que educamos? El concepto que hoy en día tenemos sobre la educación es obsoleto, no ha evolucionado a la misma velocidad que muchos otros aspectos de nuestra sociedad.

 

Estamos en una era donde todo cambia y evoluciona a una velocidad nunca antes vista. “El 65% de los niños que cursan hoy primara trabajarán en algo que hoy no existe”*. ¿Entonces, cómo los preparamos? Estamos acostumbrados a “planear” para el futuro, pero en un mundo que cambia tan rápidamente esto no funciona, por lo menos no a largo plazo. Cuando planeamos a largo plazo reducimos las posibilidades futuras cuando lo que necesitamos actualmente es ampliar esas posibilidades.

No sabemos cómo va a ser el futuro, lo que sí sabemos es que habrá muchos retos nunca antes vistos, sabemos que será indispensable saber improvisar para enfrentarlos y para esto la base es la creatividad. Los retos no serán únicamente a nivel individual, sino a nivel sociedad, por lo que la integración entre unos y otros será básica para formar una “sociedad creativa”.

 

Otra cosa que sí sabemos es la importancia que va a tener el “saber aprender”. En un mundo que cambia tan rápidamente vamos a tener que estar aprendiendo todo el tiempo, y la educación no se va a poder limitar a los primeros años de vida, ya que aparte de los cambios rápidos, la expectativa de vida también va aumentando: Cada cuatro años aumenta un año el promedio de vida, por lo que nuestros hijos estarán viviendo 100 años en promedio. “Saber aprender” y “gozar aprender” van a ser habilidades indispensables, no sólo deseables.

 

La creatividad y el trabajo en cooperación, que es diferente a “en equipo”, son otras de las habilidades que se van a requerir. La diferencia entre el trabajo en equipo y el trabajo en cooperación, es que en el trabajo en equipo nos “dividimos” el trabajo, en cambio en la cooperación, yo “sumo” a lo que se está haciendo algo que pueda yo aportar.

 

La estructura corporativa está evolucionando a ser algo muy diferente a lo que a nosotros nos plantearon cuando estudiamos. La tendencia es a que el área de Recursos Humanos como la conocemos hoy en día desaparezca. Antes, las empresas dividían las tareas, preparaban las descripciones de puesto y buscan alguien adecuando para llenarlo, en el futuro próximo, de hecho ya estamos en medio de ésta transición, las empresas se dedicarán a prepararan el contexto y el ambiente,  y la gente por si sola se acercara a contribuir con ella. Pensemos en las empresas más grandes de hoy en día: Amazon es la tienda más grande del mundo pero tiene cero inventario y casi ni un vendedor; AirB&B es el hotel más grande del mundo y no es dueño de ninguna propiedad ni de un solo cuarto; UBER es el servicio de transporte privado más grande del mundo y no es dueño de ni un solo automóvil; en Facebook la página que se hace mas popular no tiene que ver con que tanto sabe el que está alimentando la página, ni con el número de posts, tiene que ver con que lo que “sube” gusta a su público; el éxito de Waze es la cantidad de gente que lo utiliza… – ¡Mientras lo escribo se me vuelve a poner la piel chinita!-

 

Todo trabajo que implique un proceso, será hecho por una computadora, y va más allá, todo trabajo o actividad, que pueda ser remplazado por tecnología, será remplazado por tecnología. La tecnología ya no será únicamente una herramienta, será parte de nosotros, una extensión de nuestro cuerpo y de nuestra mente. La tecnología nos estará proporcionando mucha más información de la que hoy tenemos para tomar decisiones diarias, tanto mundanas como importantes. Tendremos mucha más información a nuestro alcance de todo tipo. Lo importante va a ser saber cómo discernir esa información y saber qué hacer con ella.

 

Después de oír a todos estos expertos y todos estos datos que asustan un poco, me queda claro que lo que va a definir la ventaja competitiva de los niños en un futuro, son justamente las cosas que no pueden ser sustituidas por la tecnología, las cosas que nos definen como seres humanos: la capacidad de empatía, la intuición, el saber negociar, la capacidad de relacionarse, el saber en qué y cómo puedo sumar a algo, el poder pensar “fuera de la caja”…

 

* Olli-Pekka Heinonen, Director General de Finnish National Agency for Education (Opetushallitus).

 

Por: Luciana García

Celebración de Faroles

Conforme el otoña avanza, la temperatura va bajando cada vez más, el aire se siente más frio, el sol más bajo y los días cada vez se hacen más cortos. Es en esta época que empezamos a notar en la naturaleza el proceso de atenuación gradual de la luminosidad y esto nos lleva a la necesidad de compartir nuestra luz interna, (simbolizada en los faroles), con todos los que nos rodean. Al compartir la luz de nuestro farol podemos ver claramente como no la perdemos nosotros, y más importante aún que logramos ir acrecentando la iluminación y calidez que esta brinda cada vez que encendemos el farol de alguien más.

 

Por esta razón, la Fiesta de los Faroles está relacionada con el valor de COMPARTIR, dar a los demás y apreciar todo lo que recibimos cuando lo hacemos.

 

La celebración de faroles nació, como varias celebraciones, de la combinación de fiestas paganas con celebraciones Cristianas, y en este caso se festeja a San Martin. La leyenda cuenta que un joven soldado Romano encontró a un mendigo sentado en el piso pasando mucho frio y al verlo, bajó  de su caballo, rasgó su capa en dos y le dio la mitad para que se cubriera con ella. Se dice que esa noche soñó que Cristo se le aparecía diciéndole que ese pobre mendigo a quien había ayudado era él. Tiempo después San Martín dejó el ejército y se dedicó a la Iglesia. Era tan querido y admirado por la comunidad que le pidieron fuera obispo, sin embargo, San Martín no sentía que debiera tomar esta responsabilidad por lo que declinó la propuesta. Como continuaban presionándolo para que aceptara, una noche se fue a esconder al bosque para que no pudieran encontrarlo. Al no encontrarlo, toda la comunidad de adentró en el bosque, alumbrándose con faroles para poder encontrarlo en la obscuridad. Al ver este espectáculo de luces buscándolo, San Martín se dio cuenta que debía convertirse en Obispo para ayudar a esta comunidad que tanto le daba.

 

Esta celebración se festeja de diferentes formas en diferentes partes del mundo. En algunos países por ejemplo los niños salen con sus faroles y cantan canciones típicas de la festividad en las puertas de sus vecinos los cuales los recompensan con dulces; en otros lugares cocinan pan con pasas en forma “pretzel” (bretzel), o de la espada de San Martin y la comen en familia; en otros se hacen hogueras gigantes en la cuales se reúnen los vecinos y comparten una velada sentados junto al calor comiendo comida que cada quien lleva para compartir;  y en otros se celebra una misa en la mañana o se hacen representaciones de teatro recordando la historia de San Martín.

 

Nosotros en Elhilar, preparamos faroles con los niños usando diferentes materiales mientras cantamos las canciones alusivas a la festividad que hablan de compartir nuestra luz. El día de Faroles, nos juntamos toda la comunidad al anochecer para ver la presentación del cuento de la niña del farol, y una vez que todos prendemos nuestros faroles, nos pasando la luz unos a otros, y realizaremos una caminata para terminar compartiendo una deliciosa comida y una rica convivencia.

 

… y así, hilamos al compartir en comunidad.

 

 

Por: Luciana García y Diana Sánchez

 

Día de muertos

Las tradiciones no sólo nos ayudan a compartir momentos ricos, divertidos y entretenidos en familia, sino que también son una de las formas más naturales de trasmitir los valores fundamentales de una familia, una cultura y/o una sociedad, de generación en generación. Dentro de la vivencia de la tradición, es muy importante que nos fijemos dónde queremos enfocar nuestra atención y nuestra energía, ya que este será el valor que recibirán nuestros hijos.

El altar de muertos es una tradición muy mexicana, que inclusive es reconocida como patrimonio de la humanidad. Para nosotros en Elhilar es importante que nuestros niños conozcan estas costumbres que son tan nuestras, que definen parte de nuestra identidad y nuestras raíces y las vean como algo propio. Para lograr esto es importante darle un sentido profundo a la tradición y que así los niños se conecten no nada más con la forma sino también con lo que simboliza y representa.

 

En el caso del altar de muertos, queremos resaltar el honrar la vida de las personas queridas que ya no están con nosotros, poder recordar lo que significaron en nuestra vida y agradecer haberlos tenido con nosotros. En algunos casos la persona venerada no es alguien que los niños hayan conocido en vida, pero al ser una persona importante para nosotros, el oír sobre ella y conocerla a través de nuestros recuerdos, los acerca a ella.

En Elhilar celebramos esta tradición haciendo un altar de muertos con los niños de Jardín de Infancia en el cuál todos participaron decorando y poniendo las fotos de sus seres queridos. Los niños de primaria también hicieron un altar para el cuál cada grado fue responsable de una tarea fundamental: los niños de primaria baja fueron los encargados de hacer las flores de papel, las cadenas de colores y el papel picado; los de tercero y cuarto fueron los responsables de producir hermosas catrinas decoradas de papel mache; y los niños grandes de quinto y sexto tuvieron la retadora tarea de hacer el tapete de aserrín de colores para darle la bienvenida como se debe a nuestros muertos. Primaria alta también nos deleitó con las “calaveritas” que escribieron, con lo cual nos demostraron su capacidad de combinar una buena redacción con una creatividad picaresca.

Al final, mientras admirábamos el resultado obtenido y contábamos historias sobre las personas que “visitaban” nuestro altar, -y en algunos casos mascotas-, disfrutamos de un delicioso pedazo de pan de muerto hecho también por los niños, cerrando así nuestra celebración con alegría y agradecimiento por todas las personas, y mascotas, que han dejado huella en nuestras vidas.

 

 

…. y así, hilamos nuestra historia con nuestras tradiciones en comunidad.

 

Por: Luciana García y Diana Sánchez

La pedagogía Waldorf como respuesta al mundo de hoy.

Estamos viviendo en un mundo cada vez más acelerado, un mundo que nos envuelve en su frenesí
y nos lleva a ir cada vez más rápido. Necesitamos cada vez MÁS, más clases, más tecnología, más
espectacularidad, más distracciones, más conocimientos, más, más, más.

Esto está haciendo que vayamos poco a poco teniendo menos capacidad de estar, de admirarnos
por lo que nos rodea y disfrutar las cosas sencillas de la vida. Simplemente ESTAR nos empieza a
llenar de ansiedad, necesitamos revisar el celular, prender la televisión, distraernos con algo que
nos aleje de esa sensación tan desagradable.

Esto está ocurriendo en nuestra vida de adultos y por supuesto está permeando a la de los niños,
también para ellos queremos cada vez más, más conocimientos, más idiomas, más clases, más
actividades y en este buscar darles cada vez más y más pronto, mucha veces les estamos quitando
la posibilidad de vivir cada etapa de su vida a fondo y sin prisas.

Este fenómeno se ve claramente en las escuelas, donde cada vez queremos que tengan más
conocimientos y más pronto. Parece que quisiéramos que los niños estén preparados para el
mundo adulto desde ahora, sin darles tiempo de terminar de ser niños.

Una de las pedagogías que nos permite contrarrestar este frenesí es la Pedagogía Waldorf,
desarrollada por el austriaco Rudolf Steiner. En ella se busca justamente proveer el espacio y el
tiempo adecuado para que cada niño pueda irse desarrollando a su propio ritmo, permitiéndole
vivir cada una de las etapas de su vida de forma profunda, teniendo el tiempo de desarrollar los
diferentes aspectos de sí mismo.

La currícula está enfocada en el momento de desarrollo que vive el niño, buscando de esta manera
siempre empatar la madurez del niño con lo que queremos enseñarle. De esta manera los niños de
Jardín de infancia, que aún están inmersos en el ambiente físico y emocional que los rodea y se
encuentra absorbiendo el mundo a través de los sentidos, reciben un ambiente cálido, rítmico y
cuidado, donde los maestros tienen la gran responsabilidad de crear un entorno digno de imitar ya
que en estas edades los niños responden justamente con la imitación a todo el aprendizaje que
deseamos transmitirles.

En estos primeros años la energía de los niños se encuentra en su cuerpo, están buscando
aprender a controlarlo cada vez mejor y necesitan “hacer” mucho más que “saber”. A través de
este hacer los niños están preparándose, física, emocional y cognitivamente para el momento en
que iniciemos con el aprendizaje académico, el cual se empieza a introducir en la primaria.
Los trabajos manuales, así como el trabajo doméstico, ayudan no solamente a este “hacer” sino
también a sentir el valor del esfuerzo viendo lo útil del resultado, sintiéndose además capaces y
útiles al tener algo que aportar al grupo. Los niños en los Jardines de infancia Waldorf aprenden a
tejer con los dedos, a coser, a modelar con cera, a pintar con acuarela e incluso a tallar madera
con navaja.

El aprendizaje a esta edad se da a través del juego, es en él donde los niños empiezan a desarrollar
sus habilidades sociales, a resolver problemas, a desarrollar su fantasía y a crear experiencias que
les vayan permitiendo entender el mundo que les rodea. Estas experiencias posteriormente se
podrán analizar desde un punto de vista más intelectual que les permita ir entendiendo los
conceptos del estudio académico.

Los niños de primaria son muy diferentes, ya están ansiosos por saber y es el momento adecuado
para empezar a enseñarles académicamente, sin embargo, al igual que en el preescolar esta
enseñanza tiene que ser útil para los niños. Ellos solamente se van a beneficiar de la información
que les interesa, es por esto por lo que la forma en que la presentamos hace tanta diferencia en el
interés que despierta en ellos.

En las escuelas Waldrof el arte está presente en todas las clases, buscando que todo lo que se
enseña esté envuelto en imágenes, tanto visuales como auditivas. De esta manera los niños
asocian estas imágenes y es mucho menos probable que lo olviden. Por ejemplo, si queremos
enseñarle la letra M, primero le narraremos la historia de una gran montaña que da sombra a un
pequeño pueblo, la maestra dibujará esta montaña y los llevará a que ellos hagan lo mismo en sus
cuadernos, posteriormente la montaña se transformará en una M y así el niño, al recordar la letra,
recordará la historia y el dibujo con el que fue presentada y no olvidará la forma en que se traza.
Entre más se imagine el niño la narración de la maestra, entre más detalles pueda “ver” en su
imaginación, más probable es que lo recuerde. Esto aplica también para lo que leemos, todo
aquello que apela al a imaginación facilita el aprendizaje y la memoria. La capacidad de imaginar
va íntimamente ligada a la capacidad de aprender y el desarrollo de esta está muy ligado al
desarrollo de la fantasía los primeros años.

El movimiento forma parte fundamental de las clases ya que cuando nos movemos estamos
realizando conexiones neuronales, y si además lo realizamos mientras aprendemos algo tenemos
muchas más posibilidades de integrar ese aprendizaje.

El arte está presente tanto en el aprendizaje como en el movimiento, los niños aprenden además
de a pintar y dibujar, a esculpir en cera y barro, a tejer con agujas, con gancho y a hacer telares y
trabajar la madera. Adicionalmente éste se presenta en el canto, los instrumentos y la danza.
El vínculo con los maestros forma parte fundamental de la escuela, la relación que se crea entre
ellos es determinante, tanto por la influencia que tiene en la percepción que tienen los niños de sí
mismos como en la disposición e interés que tienen para aprender. En esta pedagogía los
maestros acompañan a los niños durante todo su trayecto por la primaria, es decir, inician en
primer grado con ellos y continúan siendo sus maestros todos los años hasta llegar a 6to. Esto
fortalece el vínculo y la relación entre ellos.

La meta de esta pedagogía es desarrollar individuos capaces por sí mismos de dar significado a sus
vidas, esto se logra permitiéndole a los niños conocerse, conocer sus gustos, sus habilidades, sus
debilidades y emociones. Ayudándoles a crear, con calma y sin prisas, los cimientos que les
brindaran la fuerza y la madurez para en el momento adecuado enfrentarse a todo el vertiginoso
mundo adulto.

 

Por: Diana Sánchez

El Otoño y la Cosecha

Antiguamente las personas vivían inmersas en el ritmo que la naturaleza les iba marcando a través del día y la noche, de las estaciones y del clima. Los ritmos de la naturaleza afectaban enormemente la vida de las personas, sus actividades y ritmos diarios, lo que comían, sus emociones y sus tradiciones y festejos. Algunas estaciones, por sus características invitaban más al gozo mientras otras requerían más de trabajo y disciplina.

 

En la actualidad, en parte gracias a todas las herramientas y tecnología que nos facilitan la vida diaria, parece que estos cambios de la naturaleza nos son más ajenos, especialmente en países como el nuestro dónde los cambios son un poco más sutiles que en otras partes del mundo. Nuestras vidas parecen estar tan inmersas en el vaivén diario, que difícilmente nos damos cuenta de los pequeños cambios que nos rodean. Sin embargo, en todas las civilizaciones de todo el mundo, hay celebraciones que reflejan estos ritmos de la naturaleza, y que nos permiten mantenernos conectados con los ciclos de la tierra para así podernos nutrir de ellos.

En nuestra comunidad, Elhilar, estas celebraciones marcan la cadencia del año, cada estación posee festividades únicas que nos acercan a lo que ocurre en la naturaleza. Cada una de estas festividades fomentan la reverencia y la gratitud, la apreciación por cuanto tenemos y por la dicha de poder compartir en comunidad. Cada estación nos trae una cualidad diferente, que se percibe tanto físicamente en la naturaleza como en nuestro estado de ánimo y en el tipo de actividades que realizamos.

En esta ocasión queremos compartirles cómo celebramos y acompañamos el otoño y especialmente la fiesta de la de la cosecha.

El otoño es una de las temporadas donde se percibe mayor cambio: los días se acortan gradualmente, el aire cada vez resulta más frio y las hojas poco a poco cambian de color y se secan hasta dejar las ramas de los árboles vacías. Después de la explosión de actividad que hubo en el verano, el otoño nos invita a ir a casa, a recuperar el ritmo de nuestras vidas. Aún en lugares donde el otoño no es tan marcado, si ponemos atención, puede ser verdaderamente mágico.

En nuestros salones, este cambio se va viendo dentro de la decoración. Poco a poco podemos observar hojas secas y piñas que decoran nuestros muebles, colores ocres y naranjas que dan vida a nuestra mesa de estación y los dibujos en los pizarrones reflejan la belleza otoñal de los jardines. En nuestras caminatas por el bosque, el cambio de estación se nota fácilmente, al suelo se va llenando de hojas, piñas de pino, bellotas y demás elementos que los niños empiezan a recolectar. Estos suministros se convertirán en hermosas manualidades que los niños harán durante las siguientes semanas.

Es en este momento del año que los campos nos ofrecen un regalo de oro, el grano de trigo. Lo que se cosecha es el resultado de todo el trabajo que se hizo previamente en la tierra. Nosotros, buscando crear una relación sana con la naturaleza, queremos no solamente recibir y disfrutar de todos los frutos que el otoño tienen para ofrecernos, sino también queremos agradecerlos cuidando y proveyendo a nuestro entorno.

Desde épocas ancestrales, en muchas culturas, se celebra la cosecha para dar gracias a los dioses por los alimentos recibidos, y en este agradecimiento buscaba garantizar durante un año más el alimento. Ésta es una de las fiestas más longevas de la humanidad, y ha ido cambiando con el tiempo a llamarse de diferentes formas según la región o cultura, como por ejemplo el “Día de Acción de Gracias”, cuyo origen probablemente provenga de esta misma fiesta.

En Elhilar, queremos inculcar en nuestros niños este agradecimiento de forma constante, valorando y siendo consciente de todo lo que recibimos. Las canciones, los cuentos y las historias de esta época, así como la fiesta de la cosecha, son formas muy ilustrativas que nos ayudan a lograrlo.

A mediados de octubre celebramos la cosecha, como una fiesta de agradecimiento a Dios, a la naturaleza y a los hombres que la han trabajado, no con una creencia supersticiosa, sino con un auténtico reconocimiento y gratitud por todas las cosas, ayuda y dones que recibimos. El día de la celebración, en comunidad nos dirigimos a una huerta cercana, donde ayudamos a cosechar los productos locales, en un ambiente de alegría, compañerismo, reverencia y gratitud, cuidando especialmente de proteger y no maltratar las plantas que cosechamos.

Después del arduo día de trabajo de cosechar, celebramos en comunidad compartiendo los deliciosos alimentos que la tierra nos brindó. De éste celebración, nos llevamos un respeto profundo por la gente que trabaja la tierra, una admiración y valoración por los alimentos que nacen de ella, y la alegría y la gratitud de un día espectacular.

 

Y así, hilamos con la naturaleza y el aprendizaje en comunidad…

 

Por: Luciana García y Diana Sánchez

Feria de las Culturas

Para festejar el día de la Raza, la Comunidad Educativa Elhilar, organiza la Feria de las Culturas en la cual el objetivo principal es que los niños conozcan, prueben y vivan la cultura de otro país, y que perciban la enrome riqueza que cada cultura nos aporta en nuestro día a día.

Durante la última semana y media, se hicieron equipos con niños de diferentes grados, y las mamás les fueron a presentar el país que a cada equipo le tocaba. Este año los países que se presentaron fueron: Inglaterra, Tanzania, India y el estado de Jalisco en México. Los niños aprendieron de estos países haciendo su bandera, escuchando sus historias y leyendas, cocinando su comida típica, aprendiendo palabras en su idioma, haciendo el dinero o moneda que se utiliza (o utilizaba), que luego fue utilizado en la feria de las culturas para “comprar” la comida, y aprendiendo canciones típicas. A la par, los niños de tercero a sexto prepararon bailes típicos de los 4 países y otro gran equipo de mamás crearon, pensaron y organizaron el vestuario típico para el día de la presentación.

Los días de preparación, diversión y aprendizaje culminaron con la presentación de la Feria de las Culturas, a la cual fueron invitados todos los padres de familia de primaria. Cada equipo presentó lo más importante y lo que más les había gustado de lo que aprendieron en estos 10 días, seguido por el baile que cada grado había preparado. Pudimos ver una Batucada africana, el baile de Jalisco, y una representación del “Ramayana” a través de la danza.

 

Una vez terminadas todas las presentaciones pasamos a cada una de las mesas donde había objetos y platillos típicos de cada cultura. Las mesas estaban todas ricamente decoradas y los olores de los alimentos abrieron el apetito, por lo que las monedas que habían hecho los niños fueron utilizadas rápidamente para comprar comida deliciosa.

 

La feria fue muy enriquecedora y de mucho compartir, haciendo alusión al valor del otoño. Fue increíble ver y escuchar a los niños todos los días compartiendo con sus compañeros de clase, sus maestros, y en las tardes con sus familias, lo que habían aprendido de su país, contando anécdotas y datos que les habían parecido fascinantes, y luego como valientemente, (otro valor que se promueve mucho durante el otoño), presentaron frente a toda la comunidad sus aprendizajes y alegres bailes.

 

Todo el evento fue una vivencia en comunidad muy cálida y acogedora. ¡Les agradecemos muchísimo todo el esfuerzo, energía, alegría y dedicación a todas las mamás que participaron dando clase, consiguiendo vestuarios, prestando objetos, y cocinando deliciosamente para que este evento tuviera el éxito que tuvo!

¡Esperaremos con mucha ilusión la Feria de las Culturas del próximo año!

 

 

 Y así, hilamos cultura, aprendizaje y valores en comunidad…

 

Por: Luciana García

¿Y cuál es el secreto de la educación finlandesa?

Todos hemos oído que Finlandia es el número uno en educación a nivel mundial, (o está dentro de los primeros lugares según diferentes pruebas). ¿Qué es lo que están haciendo diferente al resto del mundo?

Diana, la directora, y yo tuvimos la suerte de poder irnos una semana a estudiar y observar este “fenómeno” a la mismísima Finlandia, y espero poder compartir algunos de los aprendizajes con ustedes. Nuestro viaje incluyo visitas a varios colegios desde preescolar hasta secundaria, entrevistas con maestros y directores y dos días intensos de conferencias muy interesantes sobre diferentes temas relacionados a la educación y el futuro de la educación (luego escribiré sobre esto ya que amerita todo otro espacio).

Finlandia es un país con aproximadamente 5.5 millones de habitantes. No tiene “riquezas naturales” como petróleo, metales o piedras preciosas, ni mucha agricultura o ganadería. Al estar en el círculo ártico, el invierno es muy largos y el verano corto y lluvioso. La gran mayoría de la población está situada en el sur del país, ya que entre más al norte más difícil son las condiciones climáticas. Y según nos contaron los finlandeses, estas son algunas de las razones por las que han invertido tanto en su educación. Ellos sienten que la educación, es su activo más importante hoy en día, y el conocer una nación, que cree y muestra que su sistema educativo es lo que ha hecho “La Diferencia” es algo fascinante y muy alentador.

Y entonces.. ¿Cuál es el secreto? ¿Por qué no se ha replicado su modelo en otras partes del mundo? La educación finlandesa no es un modelo por lo que no se puede replicar, es todo un sistema que se entrelaza y se complementa formando lo que ellos presumen con tanto orgullo: la mejor educación del mundo. Y es que éste es el secreto, la educación no es sólo una pedagogía por sí sola, o una serie de exámenes, ni sólo valores o conocimientos, o sólo los maestros. La educación es la suma del entorno, con la cultura, con los maestros, los alumnos y las familias, los valores individuales y colectivos, la curricula, el espacio físico, el aspecto cultural, y podría seguir enlistando una infinidad de cosas… Y esto es lo que ellos saben, que parece que el resto del mundo no lo tiene todavía tan claro.

Hablando de algunos de los puntos particulares, algo realmente sorprendente es cómo han logrado fomentar los valores de confianza y no competencia. La gente confía al 100%, y confía tanto que exige a la otra parte a cumplir, algo que crea un círculo virtuoso envidiable. No existe la corrupción porque se exige que no exista, todos, y me refiero a todos, vigilan y exigen, y al ser un pueblo educado, no es un pueblo fácil de engañar. No se fomenta en absoluto la competencia. No hay calificaciones hasta 5 de primaria, y las calificaciones no son para compararse con nadie, sino más bien autoevaluación. No existen exámenes estandarizados, y la gente no busca “el mejor colegio” o “la mejor educación”, y lo más importante, no buscan ser mejor que el otro. Todo es en relación a ellos mismos, no en relación a los demás, lo cual hace que existan ambientes de cooperación muy sanos y ricos. Es algo tan sencillo y tan difícil de imaginar en el entorno en el que vivimos actualmente… A mi muchos adultos “educados”, que buscan lo mejor para sus hijos, me han preguntado “¿Pero si no les enseñas a los niños a competir, que será de ellos en el futuro en un mundo tan competitivo?” Pues serán la mejor versión de ellos mismos, como lo han hecho los finlandeses.

Otro punto que es sumamente relevante, es la preparación y el “estatus” que tiene los maestros. Los maestros son una figura admirada por todos, por los alumnos, por los padres de familia, y por toda la población en general. Es gente muy completa y preparada. Para ser maestro en Finlandia necesitas hacer mínimo una maestría en educación y la tesis de dicha maestría es siempre euna investigación sobre educación. Los maestros de dichas maestrías, tuvieron que haber hecho doctorado en educación. Y una de las cualidades que más se busca que tengan todos los maestros es capacidad de aprender nuevas cosas y de actualizarse. Para poder ser maestro, tanto de kínder como de preparatoria, se requieren muchos años de estudio, por lo que las personas que son maestros, aparte de necesitar tener vocación, normalmente lo serán por muy largo plazo. Y por añadidura, toda la educación, inclusive la superior, incluyendo maestría y doctorado ¡es gratuita!

Algo realmente impresionante es que cada maestro, cada escuela, decide qué y cómo enseñar. Los maestros tienen total libertad de cómo dar sus clases porque se confía, que ellos mejor que nadie, saben que es lo que sus alumnos necesitan. Tuvimos la oportunidad de hablar con varios maestros y algo en lo que todos coincidieron es, que las artes y las clases extracurriculares como música, carpintería, cocina, son tan importantes como las ciencias, que la mejor forma de enseñar es a través de la vivencia, que los niños necesitan moverse, especialmente los más pequeños, y que para que los niños aprendan necesitan estar felices. Necesitan gozar aprender, y para tener éste gozo hay que dejar que los niños sean niños.

Todos los niños comen en la escuela comida caliente otorgada por el gobierno, por lo que todas las escuelas del municipio tienen el mismo menú. Tuvimos la oportunidad de sentarnos a comer en la cafetería de una secundaria, que para mí fue una de las cosas que más me causó asombro: en ningún momento, y eso que era algo que yo estaba “buscando”, vimos ni un solo signo de violencia, ni la más pequeña. Ni un empujón, librazo, molestada… nada. ¡Y estábamos en una secundaria! Termino la comida y no había ni una lechuga en el piso y ni un papel tirado aunque fuera junto al basurero, con todo y que el basurero se estaba desbordando. Se sentía un ambiente especialmente pacifico. Y pongo de ejemplo la secundaria, pero fue algo que vimos en todas las escuelas que visitamos. Algo que me sorprendió tanto que pregunte a algunos directivos e incluso a nuestra guía, y más sorpresa me dio el que ellos se sorprendieran con la pregunta. Pues para ellos esos ambientes de paz son lo normal, lo de todos los días.

Otra de las características que diferencia a la educación finlandesa, es la importancia que le dan todos los maestros al uso de la “psicología positiva” en los niños. Lo cual quiere decir, que hay que decirle a los niños cuando están haciendo algo bien, y decírselo a todos, por más pequeño o insignificantico que parezca el acto. Darle mucho más importancia a lo “correcto” y no tanto a lo “incorrecto”. Algo que parece fácil pero que requiere mucha más atención, observación y cercanía a los niños que solo brincar cuando algo está mal hecho.

Finalmente, el último punto que quiero comentar por ahora, es la importancia que los maestros le dan al trabajo de cooperación entre ellos. Se hablan mucho entre ellos, comentan los casos de sus alumnos entre varios, así como planean el temario entre diferentes dependencias para que el aprendizaje no sea por materia, sino en conjunto, por tema. No hablan de ningún tipo de pedagogía como Constructivismo o Montessori, simplemente hablan de sus clases y de cómo van a enseñar. Hacen mucho trabajo de campo, salen muchísimo y estudian mucho la naturaleza. (Todos los finlandeses se saben todos los nombres de sus plantas y cuáles son venenosas y de cuáles se pueden comer sus frutos, ya que desde kínder salen a recoger diferentes moras del bosque para después cocinarlas y/o comerlas.

Los maestros tienen una relación cercana con sus alumnos y con los papás de los alumnos, y son maestros de dichos alumnos por largos periodos de tiempo. El maestro que empieza con ellos en primero de primaria continúa con ellos de preferencia toda la primaria. A los alumnos por lo general les gusta ir al colegio, y si no, es responsabilidad del colegio, del maestro, de encontrar la forma para que el alumno se motive y quiera ir a clases.

Estando en Finlandia todo parecía tan lógico y natural, pero estando de regreso se ve todo tan mágico y utópico… Al final, quedamos muy satisfechas de que lo que buscamos darles a nuestros niños en el Elhilar y la forma en que lo hacemos, aunque diferente a lo que se acostumbra en muchos lados en México, se ha demostrado, en todo un país, que tiene resultados increíbles.

Gracias Finlandia por reforzarnos nuestra visión y darnos fuerza para seguir rompiendo paradigmas e hilando sueños juntos como comunidad…

 

Por: Luciana García

Si quiere un hijo listo, quítele el iPad y dele una guitarra

El 50% de la inteligencia de su hijo vendrá determinada por sus genes, según un estudio reciente publicado en la revista Psiquiatría Molecular. Su relación con el medio a lo largo de la infancia, la adolescencia y la vida adulta terminarán de construir el jeroglífico. ¿Y qué pinta usted, progenitor de la criatura, en todo esto? “Sin los padres, el potencial intelectual del niño no se puede desarrollar”, asegura Álvaro Bilbao, doctor en Psicología, neuropsicólogo y autor del libro El cerebro del niño explicado a los padres. “La llave del desarrollo potencial del cerebro del niño está en las relaciones con sus padres. Aunque la genética tenga un peso importante, sin esa presencia no se convertiría en realidad. Es como un niño que puede llegar a medir 1,90 metros, pero si sus padres no lo alimentan bien, no lo logrará”.

Cuando un bebé nace ya cuenta con la práctica totalidad de las 86.000 millones de neuronas que tendrá en la edad adulta. La principal diferencia entre su cerebro y el de una persona mayor es que esas neuronas habrán desarrollado trillones de conexiones entre sí. Cada una de esas conexiones puede traducirse en un aprendizaje que el cerebro del niño ha realizado, según explica Bilbao en su trabajo. Los primeros seis años de vida son muy importantes, porque a partir de esa edad el niño empieza a perder parte de esas conexiones, concretamente las que utiliza menos.

Ahora que sabemos que los padres tienen la llave para el desarrollo de la inteligencia de su hijo, ¿qué podemos hacer? La respuesta del neuropsicólogo es sencilla y a la vez compleja, pero podría resumirse en quererlos, cuidarlos y compartir la vida con ellos, reforzando conductas positivas, apoyándolos, jugando (“tirados en el suelo si es necesario”), socializando, dejando que se equivoquen, dialogando todos los problemas. En eso coinciden otros expertos como Maximino Fernández Pérez, pediatra del centro de salud de La Felguera (Asturias), psicólogo y vocal de Psiquiatría Infantil de la Sociedad Española de Pediatría (AEPED). “El niño debe saber que tiene detrás unos padres que lo quieren y se preocupan por él”, afirma, y además recuerda la importancia del aprendizaje por imitación. “Los padres somos el modelo de nuestros hijos”. Tirando de refranero español, no se puede estar rogando y con el mazo dando. Si no dejamos que vean televisión durante la cena, no lo haga tampoco usted, ni siquiera el informativo.

Pero hay otras muchas cosas que hacer en la vida cotidiana para estimular el desarrollo cerebral de los pequeños y también otras muchas que tienen buena fama pero en realidad no son tan útiles. Las repasamos.

 

Apuntarlo a actividades artísticas: mejor música que teatro
Hay investigaciones que han relacionado el desarrollo cognitivo con el aprendizaje de la música (no con su mera escucha). Un estudio de la Universidad de Toronto publicado en la revista Psychological Science comparó a cuatro grupos de niños de seis años. Durante un año, un grupo estudió piano; otro, canto; otro, arte dramático; y otro grupo no recibió lecciones de ninguna clase, aparte de las clases regulares. A todos se les practicaron pruebas de inteligencia antes y después, y se encontró que en los dos grupos que recibieron lecciones de música hubo un aumento en varias medidas de inteligencia mayores que en los otros. El grupo que recibió lecciones de arte dramático también tuvo un aumento, pero no fue en las áreas relacionadas con el desarrollo cognitivo, sino en las de conducta y adaptación social. El grupo que no recibió lecciones registró un aumento menor en las pruebas.

 

DVD con imágenes y música para menores de 2 años: ni se moleste
Si en su casa ha habido un bebé en los últimos 10 o 12 años, conocerá estos DVD con imágenes sencillas de dibujos, muñecos o niños que van pasando al ritmo de piezas de Mozart o Beethoven. Se comercializaron con la idea de ser educativos, pero, tras un litigio, la compañía (Disney) terminó por anunciar que devolvería el dinero a quienes se sintieran afectados porque, después de verlos, sus niños no parecían más listos y porque hubo estudios que así lo desmintieron. De hecho, la Academia Americana de Pediatría advierte de que los menores de dos años ni siquiera deben ver televisión.

 

Programas de entrenamiento cerebral: para la memoria a corto plazo
En los últimos años han proliferado escuelas y programas, juegos electrónicos y hasta aplicaciones para móviles con el objetivo de entrenar y estimular el desarrollo cerebral… Sin ninguna base científica. Un grupo de niños de entre siete y nueve años de edad formó parte de un estudio de la Universidad de Cambridge para el que recibieron 25 sesiones de entrenamiento de memoria a corto plazo y comprobaron que, si bien hubo ciertas mejoras en esa parcela, no sucedía lo mismo para otras habilidades más amplias como matemáticas, lectura o escritura. “Si a un niño lo llenamos de conocimientos pero no permitimos que desarrolle su capacidad, no lo hacemos más inteligente. Lo hacemos más sabiondo. Quizá con estos programas parezca que el niño avanza más que sus compañeros en determinadas áreas, pero al final los compañeros lo alcanzan y ellos habrán perdido otras capacidades que tienen que ver con el juego libre y el desarrollo de la creatividad. El desarrollo cerebral no es un proceso que pueda acelerarse sin perder sus propiedades”, advierte Bilbao.

 

Dispositivos tecnológicos: solo a partir de 3 años
“¡Este niño, qué listo es! Tan pequeño y mira cómo maneja el móvil y la tableta”. Se trata de una frase de abuelos y tíos muy común. Pero un estudio de la Universidad de Boston publicado en la revista Pediatrics sostiene que el uso frecuente de estos dispositivos por parte de menores de entre uno y tres años puede afectar no solo a su cerebro, sino también a sus capacidades de desarrollo social y emocional. El smartphone y las tabletas generan estímulos tan rápidos e intensos que el cerebro de los pequeños no tiene capacidad para manejarlos. “La tecnología nunca va a mejorar la capacidad de inteligencia de base. Puede ser un complemento y fomentar algunas cualidades, pero nunca va a mejorar el patrón de fondo”, apunta Fernández Pérez.

 

Ver películas en inglés: el camino al bilingüismo
O dibujos animados. Cada día un ratito. Con el apoyo de un profesor nativo en la escuela o en las extraescolares. “Esto es más efectivo que un colegio bilingüe sin profesores nativos”, asegura Bilbao. Según el Estudio Europeo de Competencia Lingüística, los españoles no entendemos inglés porque siempre hemos escuchado la televisión doblada al español, cuando la escucha y visionado de productos audiovisuales en versión original mejora un 21% los resultados de los estudiantes en comprensión oral.

 

Lectura nocturna: siempre entre dos
El cuento de por la noche no puede ser una lectura rápida para que se duerman pronto y todo lo que los niños hagan en esos minutos sea mirar los dibujos. Según un estudio realizado en Canadá, lo que realmente mejora sus habilidades y estrategias de aprendizaje es compartir esa lectura: una página cada uno.

6 Waldorf-Inspired Principles

Although less well known than the Montessori education philosophy, Waldorf is an alternative education system which focuses on the holistic development of a child. As their website states, Waldorf schools integrate artistic, practical and intellectual content in their curriculum and focus on social skills and spiritual values.

Waldorf education first began in 1919 when the first school was opened in Germany to cater to the children of the employees of a cigarette factory (Waldorf Astoria Cigarette company). It was inspired by Rudolf Steiner’s philosophy.

Steiner believed that children learned best when they were encouraged to use their imagination. He argued that education had to take into account physical, behavioral, emotional, cognitive, social, and spiritual aspects of each child.

The research on the real impact of Steiner schools has remained inconclusive because of small-scale studies and the inability to generalize data. The schools have also been criticized for focusing on weaker students and overlooking the needs of more talented students.

However, many benefits have been associated with a Waldorf education. The book Alternative Education for the 21st Century provides evidence that Waldorf schools indeed enable the holistic development of children. Other studies have found that children enrolled in Waldorf schools are more eager to learn new things, have more fun in school and have a more optimistic view of their future than children enrolled in state schools.

A recent study conducted in Germany found that children in Waldorf schools complained less about ailments such as headaches, stomach aches and poor sleep. Yet another study that compared the drawings of children in Waldorf schools, Montessori schools and traditional schools found that children following a Waldorf education were more organized and had more imaginative and detailed drawings.

Waldorf education is guided by a few key principles. Here are 6 key principles of Waldorf education every family can adopt:

1 | Childhood isn’t meant to be a race

Steiner once said “Where is the book in which the teacher can read about what teaching is? The children themselves are this book. We should not learn to teach out of any book other than the one lying open before us and consisting of the children themselves”.

Children do not all develop in the same way, nor do they develop at the same rhythm. Waldorf education teaches us to be attentive to the needs of each individual child and to stop expecting our kids to be what they’re not.

2 | Become a storyteller

It is said that Einstein once said “If you want your children to be intelligent, read them fairy tales. If you want them to be more intelligent, read them more fairy tales.” Waldorf education shares this view.

Rudolf Steiner believed that storytelling was a gift, and storytelling has remained a central feature of Waldorf education.

Stories help children to connect, they teach them new words, and they take them to places they’ve never been. Waldorf education emphasizes the importance of telling stories rather than reading stories. Storytelling builds a child’s imagination.

Making up stories can be difficult but it gets easier with time. You can also tell simple stories you remember from your childhood. Going through the story before you tell it will make the storytelling experience more fulfilling for both you and your child. Young children like to listen to the same story several times so they’ll be happy with the same story repeated for a while.

3 | Connect with nature every day

Children thrive on physical activity. Playing outside also spurs their creativity. Connecting with nature means teaching our children to be more attentive to the world around them. It means teaching them to take the time to smell the flowers and observe the different things and people in their environment. Nature also has a calming effect on children.

Opportunities to connect with nature abound: smell flowers, pick flowers, collect pebbles, take pictures of insects, pick leaves, paint or draw still life objects, play with sticks, build forts, dig, play with sand, scavenger hunts, etc.

4 | Teach your kids to play

Waldorf education is based on the principle that the simplest toys foster the greatest creativity. Steiner emphasized the need for the most natural toys and argued that toys should provide children with sensory experiences. He believed that when toys are simple and open-ended, they spark children’s creativity because children can then use their imagination to create other objects.

Waldorf education favors simple and eco-friendly toys to which everyone has access: pinecones, shells, acorns, yarn, silk rags and handkerchiefs, sticks and branches, wooden blocks, acorns, stones, cardboard etc.

5 | Establish routines

In Waldorf education, each morning begins with “circle time”. Circle time is a special moment during which children come together to sing, recite verses, do movement exercises, and do finger plays based on specific themes (for example seasons).

There are many benefits to establishing routines. The authors of the book “Simplicity Parenting” (incidentally, one of the authors is a Waldorf educator) are convinced that rituals and routines give children a sense of security and provide them with roots. They believe that establishing routines can simplify parenting and make parenting a more fulfilling experience.

6 | Make room for art

Art is an important aspect of Waldorf education.

Making room for art means providing our children with unstructured moments in which they can practice creative play. It is in these moments that they develop their creativity.

Steiner believed that fewer and simpler toys helped children develop greater creativity. He also believed that organized spaces (toys arranged tidily in baskets or shelves rather than in piles) played an important role in child development. The importance of organized spaces is an aspect shared by Montessori schools.

This quote by Rudolf Steiner pretty well sums up his philosophy: “Our highest endeavor must be to develop free human beings who are able, of themselves, to impart purpose and direction to their lives. The need for imagination, a sense of truth, and a feeling of responsibility – these three forces are the very nerve of education.”

¡Y llegó el día tan esperado!

Finalmente hoy, sábado 19 de agosto del 2017, después de muchos meses de soñar, planear, aterrizar y otros tantos de mucho trabajar, pudimos invitar a los papás de la Comunidad a conocer el plantel temporal de la primaria. Diana, nuestra directora, abrió el día comparando todo este tiempo de espera con un embarazo donde durante meses y meses soñamos y preparamos todo para el gran día. Y hoy, al fin, nace este maravilloso proyecto, en el cuál todos juntos iremos participando en su crecimiento.

Fue un día muy emocionante para todos, el día que los sueños se hicieron realidad. El sueño de los maestros y administrativos que durante el verano estuvieron preparando todo para que hoy pudieran dar la bienvenida que tanto querían; y el sueño de los papás que llevaban meses esperando conocer “El lugar” donde sus niños van a vivir todo lo que ellos sueñan que vivan…

“Un lugar donde los niños viven una relación de admiración, cariño y respeto con sus maestros, dónde descubren el gozo por aprender, dónde viven y valoran a diario el contacto con la naturaleza, dónde se dan cuenta de que sus actos tienen repercusión en su alrededor y pueden hacer diferencia, dónde son acompañados en el disfrutar la riqueza de la cultura de nuestro país, y donde, lo más importante de todo, se conocen a ellos mismos y lo valiosos que son por lo que son”.

¡Se cortó el listón y todos pasamos a una sala que muy pronto nos quedó chica! Diana empezó la plática presentando, entre mucho aplausos, risas y alegría, a cada uno de los maestros, administrativos y operativos. Se habló de los objetivos del año, de los proyectos de los padres de familia, de cuestiones más técnicas y no tan técnicas. Luego los padres de familia pasaron a los salones de sus hijos donde pudieron convivir entre ellos y con el maestro de sus hijos.

¡Y por supuesto que no podía faltar la presentación de cada familia! Y juntos, toda la comunidad, creamos un mural con telares tejidos por nosotros mismos, representando como la suma de cada uno, con nuestras propias características, crea algo hermoso, que irá creciendo y creciendo…

… y así hilamos comunidad…

 

Por: Luciana García